El tipo duro es una de las figuras más carismáticas del cine. Producto de los western protagonizados por John Wayne y más tarde Clint Eastwood, traspasó, en los 70, la llanura del oeste americano por las turbulentas calles de las ciudades norteamericanas, normalmente Los Angeles.

El reinado del tipo duro es el cine de acción-policiaco, aunque también se ve presente en el bélico. El tipo duro es aquel con malas pulgas y unos métodos de una moral dudosa, pero siempre efectivos. El ejemplo de que el fin justifica los medios, eso es un tipo duro y el germén está en Eastwood. Ya que instauró el arquetipo de personaje, tantas veces explotado en pantalla, como fue el teniente Harry Callahan. Después llegarán Mario Cobretti, John Mcclein, Martin Riggs y John Spartan, entre otros.

El tipo duro es muy fácil de escribir ya que se construye en base a unas constantes características. La primera son las discusiones entre el tipo duro y su comisario. El comisario cansado de los métodos del tipo duro llega a gritar varias cosas: cuanto le costará al departamento arreglar el estropicio, que sí los de asuntos internos le están meando en su jodido café, terminando siempre con la entrega de la placa del tipo duro, eso sí, apenas serán tres meses suspendido de empleo y sueldo.

Lo mejor de estás películas son los enfrentamientos del tipo duro con los maleantes de poca monta. Dónde este bad ass mostrará su dureza, resolviendo todo el asunto con una frase lapidaria.

En otras ocasiones, si la cosa se tercia, y no son matones, sino ya mafiosos o moteros, tendrán que matar, para decir quién es el que manda. Eso sí, matarán con estilo.

Otra constante del tipo duro, es que no pestañea ante la adversidad y termina por imponer su propia justicia. Eso sí, con estilo.

Porque ellos sabén lo que son:

Él y su coche son uno, bueno y su arma, claro.

Tendrá un compañero, que le quedará poco para jubilarse,casado y con hijos. Suele ser negro y muchas veces muere. No he encontrado mejor ejemplo que este.

Pero el tipo duro siempre tiene en contra al tipo malo, perverso, sin escrúpulos que siempre sabe como hacer el mal, luego cuenta su plan en el climáx y se lo cargan. Poniendo en peligro las vidas que el tipo duro más quiere, si es que algún día supo lo que es amar.

Así es la figura del un tipo duro de cojones. Algunos lo querrán otros le detestarán. Lo que es indudable es que el tipo duro es el sheriff de nuestros tiempos. Muchas veces consigue salvar una película con uan historia floja sólo con su presencia. Por eso muchas de estás películas gustan por lo anécdotico, no la trama general. Me resultan más apetecibles las escenas de arrestos y las situaciones que viven con el maleante de a pie, porque nos gusta ver las burradas y valentonadas acciones y palabras, muchas veces geniales, que usan para hacer justicia.  Al menos eso lo que yo creo, pero como ya decía Harry Callahan: