Hubo una vez que la HBO se equivocó. El error se llamó Carnivale, una serie producida por la cadena de Los Soprano, que en 2005 se canceló en mitad de la segunda temporada. La explicación es sencilla: estancamiento de la historia. En resumidas cuentas, Carnivale contaba la historia de un circo ambulante de freaks con extraños poderes que vaga por el 1929 en plena Gran depresión de Estados Unidos. El protagonista está llamado a ser el elegido para salvar el mundo,lo de siempre, pero él se niega a aceptarlo y así, erre que erre durante la serie, hasta que pasó a mejor vida. Ese es el castigo que tienen las series que pecan de un guión que no avanza, la audiencia se cansa y le da boleto. Lo bueno de las series es que en cualquier momento puedes despedirlas, no tanto si pagas por un asiento en un cine y ves una película aburrida. Lo que quiero decir es que lo que Carnivale es para la televisión, o mejor dicho para Internet, Solomon Kane, la película del novato Michael J. Bassett, es para el cine.
Siendo honestos estas son las razones por las que Solomon Kane (del creador de Conan, aunque nada tiene que ver) no es una buena película de aventuras en concreto, ni una gran película en general: La realización mala, una iluminación tramposa y oscura que tapa defectos de decorado, cero atmósfera, ninguna tensión, el montaje banal, actores mediocres (aunque el pobre James Purefoy sea el unico que lo intenta), las peleas son rápidas y fatal coreografiadas, dónde los extras parecen el mismo individuo, lleno de inexactitudes historicas, flashbacks horrendos, efectos especiales nulos, diálogos eternos, pueriles y un climáx insultante (aunque agradecido por significar el final)... Pero lo peor el guión, que no arranca.
En ansias de querer hacer un film para abrir boca de lo que estaría por venir en futuras entregas de este nuevo "Van Helsing" (que en verdad este último se inspiro en los comics de Kane), encontrareís una película "prólogo" en la que no pasa nada. No se puede hacer una película de aventuras en la que un personaje se debate a lo largo del film si pelea o no, un guerrero que no lucha, que no acepta su destino hasta después de la mitad de la cinta. Error categórico, pues lo primero que debe hacer cualquier guionista para empezar la historia es conseguir cuanto antes que el héroe acepte su destino y emprenda su camino, en este caso no se sabe muy bien si de venganza o redención, pero que el protagonista haga algo, hombre.
Asi que Solomon Kane sólo tiene un prólogo aceptable, todo lo demás irá a menos en una película sin gracia, ni secuencias memorables y lo peor, sin ningún malo carismático. Simplemente 6 son los minutos en los que el villano, Jason Flemyng, La Liga de los hombres extraordinarios, aquí desaprovechado, aparece en pantalla. La película dura 104 minutos.
Entre dos males, me quedo con Van Helsing.

Pues tenia curiosidad por esta pelicula, pero gracias a Dios me las has quitado